Buceo en el Cenote Chac Mool

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En el estado de Quintana Roo, parte de la fascinante península de Yucatán, se ubican varios de los más famosos cenotes. Son cuerpos de agua subterráneos que han cobrado una gran fama en el medio turístico mexicano. Estas enormes pozas, sus antecedentes históricos y características naturales, nos hacen comprender el gran interés que despiertan en los turistas y viajeros de México y el resto el mundo. En parte se relaciona con los detalles espeleológicos y geológicos vinculados a su formación, pero también tiene que ver el gran simbolismo que tenían para los antiguos mayas.

Uno de los más recomendables de conocer es el Cenote Chac Mool. Se ubica en la carretera 307, también conocida como la Ruta de los Cenotes, a unos 22 kilómetros al sur de Playa del Carmen. Tras haber avanzado por un camino de terracería, se llega finalmente a la entrada principal del cenote. Es uno de los cuerpos de agua en su tipo más atrayentes de Quintana Roo y de toda la península de Yucatán. Su nombre maya quiere decir “garra de jaguar”.

Destaca la belleza natural del cenote Chac Mool, así como también lo propicio que resulta para el buceo por lo enigmáticas que son sus cavernas. Para ingresar a la entrada de este popular cenote se debe descender por una escalera de piedra. Justo en el acceso se pueden hallar varias mesas de cemento, en las cuales se pueden tomar almuerzos silvestres o simplemente reposar disfrutando el clima.

El buceo en cenotes es una vertiente del submarinismo que pueden llevar a cabo los profesionales del buceo perfectamente certificados, los aficionados al buceo con la suficiente experiencia y todos aquellos que quieran experimentar un aventura extraordinaria, asesorados por buzos cien por ciento capacitados. Las inmersiones en cenotes son encabezados por un guía especializado en buceo técnico y certificado por una escuela de buceo de prestigio (una de las mejores en México la tenemos en SCUBA Reef). Las exploraciones submarinas en cenotes siempre deben hacerse dentro de los alcances de la luz natural y de acuerdo a estándares manejados a nivel internacional.