¿Por qué vale la pena aprender a bucear?

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El submarinismo no solo se perfila como una actividad sumamente entretenida y satisfactoria, en especial para todos quienes gustan de las aventuras y el contacto con la naturaleza. También se proyecta como una de las actividades más beneficiosas y completas para la salud y el bienestar corporal. Nos garantiza muchas cosas buenas para el cuerpo y la mente. En lo que sigue comentaremos por qué vale la pena aprender a bucear.

La práctica del buceo tiene asociados muchos beneficios para la salud, los cuales derivan del contacto del cuerpo con el agua. Realizar movimientos bajo el agua es una actividad muy completa que propicia la movilización de todos los músculos, por la resistencia que ofrecen las olas.

Pero además el buceo optimiza la coordinación de los sentidos: conservar el equilibrio en el agua hace que ambos hemisferios cerebrales deban esforzarse, mejorando la destreza psicomotriz propia del cuerpo y la orientación espacial de las personas.

No debe desestimarse el ejercicio corporal asociado al transporte, la carga del equipo de buceo y el esfuerzo de salir del agua. Todo ello coadyuva a quemar la grasa corporal y fortalecer los músculos. Se ha calculado que en cada inmersión el buceador quema unas 220 calorías. Por lo demás, el buceo consigue acelerar el metabolismo y hacer que se adapte mejor a diferentes entornos. Es una disciplina deportiva y recreativa que anima a los practicantes a cultivar una vida sana y tener una buena condición física.

Los hábitos de respiración que precisa el submarinismo, esas hondas inspiraciones y exhalaciones que deben realizarse profunda y lentamente, proporcionan un excelente ejercicio para el corazón, el sistema muscular y el sistema circulatorio. También incrementa la capacidad pulmonar, libera grandes cantidades de toxinas y optimiza el sistema linfático.

El buceo ayuda a la relajación de los sentidos: bajo el agua los sentidos quedan aislados de las distracciones, al punto de escuchar atentamente el ritmo de la respiración propia. El submarinismo es un medio eficiente para combatir la ansiedad y la hiperactividad, trastornos que afectan gravemente a muchas personas. Otra de las facetas más positivas del buceo es que propicia la integración social y el compañerismo: es una vía para conocer gente nueva con nuestras mismas aficiones y perspectivas de vida.

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